Miedo intenso a ganar peso, distorsión de la imagen corporal y restricción alimentaria.
episodios de atracones seguidos de conductas compensatorias (ejercicio excesivo, vómitos, uso de laxantes).
Ortorexia (obsesión por comer “sano”) y vigorexia (obsesión por un cuerpo musculado).
atracones sin conductas compensatorias, a menudo relacionados con emociones desagradables y acompañados de culpa o remordimiento.
No existe una única causa. Los trastornos alimentarios surgen de la combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales: Presión social y cultural sobre la delgadez (redes sociales, mensajes negativos sobre el cuerpo). Baja autoestima y dificultades para gestionar emociones. Perfeccionismo y necesidad de control. Experiencias traumáticas (por ejemplo, bullying). Antecedentes familiares de TCA. Además, hay factores que mantienen el problema y deben abordarse en terapia: Uso de la comida para regular emociones. Refuerzo externo (elogios por adelgazar). Distorsión de la percepción corporal. Aislamiento social y dificultad para pedir ayuda.
El tratamiento de los TCA debe ir más allá de los síntomas visibles y atender las causas profundas que los sostienen. Los enfoques más efectivos incluyen:
Tu camino empieza con unas preguntas sencillas.
La gran profesionalidad y el modelo que plantean hacen que sea muy fácil y cómodo, adaptado completamente a tu ritmo de vida (aunque este cambie de una semana a la otra)