No siempre que hay un cambio y que este nos genera cierta dificultad se considera que existe un trastorno adaptativo, puede que estemos enfrentando un cambio significativo en nuestra vida y es natural sentir cierto miedo o incertidumbre hacia cualquier nueva situación. Sin embargo, el problema surge cuando la respuesta ante esas circunstancias estresantes se alarga excesivamente en el tiempo y los síntomas son desproporcionados a la situación. Entre los síntomas del trastorno de adaptación se pueden encontrar: tristeza, sentimientos de desesperanza, preocupación continua, agitación, irritabilidad, problemas de atención o alteraciones en el comportamiento y todos ellos dificultan el funcionamiento de la persona, interfiriendo en el desarrollo de su día a día.
Como decíamos, cualquier cambio experimentado en la vida de una persona puede dar lugar a un trastorno adaptativo pero, lo que determina que se convierta o no en un problema son principalmente los siguientes aspectos
Las implicaciones o relevancia que el cambio pueda tener en la vida de la persona, considerándose algunas con mayor repercusión que otras.
Los recursos personales y materiales disponibles para enfrentarlo.
Las redes sociales de apoyo con las que se cuenta.
El conocimiento y el aprendizaje sobre cómo se han resuelto experiencias pasadas.
Tu camino empieza con unas preguntas sencillas.
La gran profesionalidad y el modelo que plantean hacen que sea muy fácil y cómodo, adaptado completamente a tu ritmo de vida (aunque este cambie de una semana a la otra)