Surge la tristeza y los síntomas depresivos por hacer consciente dicha pérdida.
En una primera fase de shock, la persona niega la pérdida.
Aparece el enfado ante el daño sufrido.
Se integra la pérdida en la vida de la persona y se recupera el bienestar.
Se intenta llegar a “pactos” para evitar la pérdida.
Tu camino empieza con unas preguntas sencillas.
La gran profesionalidad y el modelo que plantean hacen que sea muy fácil y cómodo, adaptado completamente a tu ritmo de vida (aunque este cambie de una semana a la otra)